21 de marzo de 2008
Un mundo nuevo
Por: Max R. Berríos Cruz
Abro los ojos y veo un escenario de terror en el que se presenta la verdad oculta de la inmisericorde mentalidad del hombre quien solo busca sustentar sus ideas egocéntricas ignorando el dolor ajeno. Veo a mi alrededor y solo veo dolor, llanto, sangre, sufrimiento, desesperanza y con esto se me parte el alma pues no encuentro que hacer ante tanto dolor y miseria. Al mirar a otros y pedirles ayuda se ríen de mi de forma burlona, como si les hubiese hablado un burro.
Más de momento, salgo de mi pensamiento y abro los ojos a mi realidad y veo un cuarto con computadora, mis libros, mi ropa, mi casa, mi familia. Al ver todo esto pienso que a veces somos capaces de quejarnos y decir que no tenemos nada, somos tan burdos como para atrevernos a decir que queremos mas, entonces debemos pensar ¿Qué hay de los que necesitan?, ¿Qué hay hoy de aquellos que se refugiaran en cajas de cartón? o ¿Qué hay de aquellos que se zambullirán en un balde de basura para tan siquiera poder hacer su comida del día o de la semana o inclusive del mes? En verdad estamos tan ciegos que se nos pierden las ideas en lo material y no somos capaces de identificarnos con el dolor ajeno. Qué pasa con nuestros corazones que se han vuelto tan insensibles al mensaje de paz y de compasión por los demás. Donde se encuentra nuestro corazón cada vez que se nos presentan las imágenes de guerras y vemos como destrozados caen al suelo cadáveres de niños, mujeres y ancianos e incluso de soldados que van a pelear por el ideal de otros. En verdad que estamos bien necesitados de amor. Necesitamos volver a ver nuestros compañeros y sentir la necesidad de ayudarlos y ser ayudados por que es en esa medida que la vida será en galardonada con paz y amor.
Sé que este mensaje no les agradara a muchos pero las palabras, palabras son y nada ni nadie podrá detener su mensaje y menos aun si es claro y preciso. El mundo no aguanta más dolor, se puede percibir en las entrañas de nuestra tierra bendita el dolor tan grande que es causado por nuestra ignorancia. Se puede percibir el aire de ruegos que se alzan al cielo en favor de un mundo libre de opresiones y de dolor y aun más se puede percibir la idea de los que se acuestan luego con la visión de todo soñador, un mundo en el que la palabra a flor de labio sea: EL AMOR
Yo como soñador, soy fiel creyente de que esto va más allá de una idea. Llevo a mis espaldas esta esperanza como inspiración y motivación de una vida mejor y aun más, creo y veo un mundo en el que seamos tolerantes el uno con el otro. Veo un mundo en el que los niños podrán salir a jugar sin miedo de que un fuego cruzado sea el último recuerdo de esta vida. Veo un mundo en el que los jóvenes puedan salir y fiestear sin que los padres con el corazón en la mano se desvelen esperando la llegada de sus hijos o la noticia de última hora con el nombre de estos y una imagen de sus rostros bañados en sangre empañe el esfuerzo de estos por echarlos hacia adelante. Veo un mundo libre de opresiones y libre de cadenas. Puedo ver un mundo en el que sea el dialogo la forma más correcta de actuar en vez de las guerras o las huelgas. Veo un mundo en el que la vida sea de plena paz y gratitud de hombres libres de las ataduras del poder y de la miseria del egoísmo. Veo un mundo en el que el racismo sea una pesadilla arcaica y que el dinero sea una necesidad ilusa de aquellos que no se adelantan. Veo también hogares completos, con familias que se comunican y matrimonios que no piensan en levantarse ni la voz ni las manos. Puedo ver hombres como hermanos dándose la mano y apoyándose en vez de matándose por lo que tienen o quieren. Pero no sería realista al decir “fácil lo podremos lograr” ni mucho menos que estamos en camino, pues en realidad cada vez vamos más hacia atrás. Los egoísmos, las mentiras, las envidias y la falta de conciencia son algunas cosas que son muy palpables aun en nuestras culturas y que para poder acercarnos a este mundo de ensueños debemos erradicar estas de raíz. Debe ser el amor sobre todo, lo que nos impulse a ser cada vez mejores personas y que juntos, hombro con hombro seamos constructores de este nuevo mundo y ya no dejarnos caer por la opresión de los grandes quienes buscan oprimirnos y esclavizarnos con palabras llenas de doble sentido y que expresan lo contrario a lo que hacen. Rompamos con ese patrón inútil de falta de conciencia y de autosuficiencia. Seamos capaces de abrir nuestra boca para quejarnos y al mismo tiempo movámonos en son de lucha por un nuevo mañana, por un nuevo amanecer, por una nueva Tierra.
Por esto hermanos míos los invito a despertar de ese sueño en el que todo se pinta de colores hermosos y seamos consientes de la realidad. Abramos los ojos y observemos nuestro alrededor y que al ver lo que este servidor les plantea se iluminen nuestros senderos con la luz de la verdad y la igualdad. Los convoco a despertar esa conciencia dormida y darle paso a la razón. Que nos identifiquemos con nuestros hermanos y nos apoyemos los unos a los otros y al final sea nuestro legado la unificación de los pueblos y el regocijo de la unión mundial y no que se pierda nuestra vida entre los que vieron y no hicieron. Así que despierta, arriba y anda que aun nos queda mucho trabajo para hacer realidad nuestro mundo nuevo. Nuestro mundo de AMOR Y PAZ